Los microplásticos terrestres se han convertido en la principal fuente de contaminación de origen plástico en nuestro planeta, superando a los procedentes de los océanos.
Según un reciente estudio realizado por la Universidad de Viena (Austria) y publicado en la revista Nature, la superficie terrestre libera anualmente más de 610 trillones de partículas de plástico, una cifra que multiplica por 20 los liberados por los océanos.
La investigadora Ioanna Evangelou, del Instituto de Meteorología y Geofísica de la Universidad de Viena, explicó en un comunicado que “las estimaciones de emisiones ahora escaladas muestran que se emiten más de 20 veces más partículas de microplástico en tierra que desde el océano. Sin embargo, la masa emitida es en realidad mayor sobre el océano que sobre la tierra, lo cual se debe al mayor tamaño promedio de las partículas oceánicas”.
Los microplásticos son partículas de menos de 5 milímetros de diámetro que se van desprendiendo del plástico que se degrada y constituyen una seria amenaza para la salud de los humanos y animales, ya que por su pequeño tamaño pueden ser ingeridos o inhalados, provocando importantes trastornos.
Su origen es muy diverso: desde la descomposición de los plásticos de botellas o bolsas abandonadas, a restos de purpurina o cosméticos, pasando por el desgaste de los neumáticos de los automóviles o las partículas de caucho utilizadas como sustrato de los campos deportivos de césped artificial.
La investigación realizada por el instituto vienés se basa en un total de 2.782 mediciones de concentraciones de microplásticos de 76 estudios en 283 lugares de todo el mundo entre los años 2014 y 2024, y la comparación de estas muestras con simulaciones de modelos.
De esta forma, los investigadores alcanzaron la estimación de 610 trillones de partículas plásticas provenientes de la tierra (equivalentes a 0,08 partículas por metro cúbico) y 26 trillones de partículas provenientes de los océanos (0,003 partículas por metro cúbico), con tamaños de entre cinco y cien micras.
Por tanto, y a pesar de que el 71 % de la superficie terrestre está ocupada por los océanos, el 29 % restante libera más de 20 veces más partículas microplásticas.
Los cálculos de la investigación también reevaluaron la cantidad total de microplásticos que entran en la atmósfera y que se ha estimado, según el estudio, entre 100 y 10.000 veces menor de lo que se suponía anteriormente.
Pese a ello, los investigadores han subrayado la necesidad de mejorar aún más las estimaciones sobre emisiones globales. Según Andreas Stohl, vicedecano de la Facultad de Ciencias de la Tierra, Geografía y Astronomía de la Universidad de Viena, a la que pertenece el Instituto de Meteorología y Geofísica, “se necesitan más mediciones para saber cuánto microplástico proviene del tráfico y cuánto de otras fuentes. La distribución del tamaño de las partículas también es incierta y, por lo tanto, también lo es la cantidad total de plástico transportado en la atmósfera”.





