Madrid, 26 de mayo de 2025. Con la asistencia de las más altas autoridades de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, de la provincia, de la ciudad de Toledo y de la Universidad, en el histórico campo de fútbol Carlos III ha vuelto a rodar el balón.
Y lo ha hecho, además, convirtiéndose en el campo de césped más sostenible del mundo, con un relleno a base de un revolucionario material no contaminante denominado Ecolastene, y diseñado y ejecutado por las empresas que forman parte del proyecto LIFE T4C, cofinanciado por la Unión Europea.
El acto de inauguración, celebrado en la mañana del 26 de mayo, reunió en la nueva instalación deportiva, aledaña a la antigua Fábrica de Armas de Toledo (hoy campus de la Universidad de Castilla-La Mancha) a un gran número de toledanos, que abarrotaron la carpa habilitada para el evento.
Junto a las autoridades autonómicas, provinciales, locales y universitarias, asistieron también representantes de las empresas que forman parte del proyecto LIFE T4C, y que han desarrollado esta nueva generación de campos de fútbol de césped artificial sostenible, del que el Carlos III es el primer ejemplo en el mundo: las empresas alemanas Polytan y Hauraton, y las españolas Green World Compounding, Igoid-UCLAM y Espama Comunicación.
Mucho más que un campo
Durante su intervención, el presidente de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, aludió a la especial vinculación de la ciudad de Toledo con este campo, que se levanta sobre el solar que ocupaba el antiguo campo de fútbol construido por los trabajadores de la antigua Fábrica de Armas: “este campo es mucho más que un campo; es la restauración de nuestra historia, supone reconciliar a Toledo con la historia y el orgullo de cuantos aprendieron a trabajar en la Fábrica Nacional de Armas. Este campo es una imagen extraordinaria donde los chicos de hoy van a cimentar el deporte sano”.
Por su parte, el alcalde de Toledo, Carlos Velázquez, se mostró especialmente satisfecho por la culminación de un proyecto en el que han colaborado las diversas administraciones públicas: “este campo es muy especial, se trata del campo más sostenible del mundo, con certificado FIFA, una auténtica maravilla para las futuras generaciones. Damos un paso importantísimo para convertir esta zona en un lugar de encuentro, de participación y de poner en valor lo mejor que tenemos, que son los valores que congrega el deporte”.
En representación de la UCLM, cuyo campus se encuentra al lado del nuevo campo de fútbol, su rector José Julián Garde señaló que “hoy no reinauguramos un campo de fútbol, sino que inauguramos un elemento de alto valor social, histórico y de futuro. Gracias a la colaboración entre las instituciones recuperamos este campo histórico, 20 años después de su desaparición. Es un proyecto pionero y sostenible, probablemente el mejor campo de césped artificial del mundo, y lo tenemos aquí en Toledo”.
Para la presidenta de la Diputación Provincial de Toledo, Concepción Cedillo, “esta inauguración es algo más que la apertura de una instalación; tiene mucho de reencuentro con una parte de la historia de la ciudad y con un lugar muy querido para muchos vecinos. Este pasado se transforma ahora en futuro, porque Toledo gana un espacio moderno, preparado para seguir fomentando el deporte base y ofreciendo oportunidades a cientos de niños y jóvenes”.
En representación de las empresas que conforman el proyecto LIFE T4C, Leonor Gallardo, presidenta del Grupo Igoid, explicó que “teníamos la oportunidad de construir el campo de fútbol más sostenible del mundo, y decidimos traerlo aquí, a Toledo, con la colaboración de la Universidad y de los socios del proyecto. Gracias a eso se ha conseguido también el sello FIFA, la primera vez que una instalación deportiva de Toledo cuenta con esta certificación”.
Un saque emotivo
Tras las intervenciones, las autoridades descubrieron una placa conmemorativa de la inauguración del campo y se procedió a la tradicional ceremonia del saque de honor, que en esta ocasión tuvo un carácter muy emotivo: lo realizó Pedro García-Asenjo Sánchez-Largo, de 101 años de edad y antiguo aprendiz de la Fábrica de Armas, donde trabajó su padre, que fue uno de los que construyeron el antiguo campo de fútbol Carlos III.
Tras este emotivo acto, comenzó a rodar el balón, con una serie de partidillos entre jóvenes de la localidad y veteranos de los distintos equipos que han jugado en el antiguo campo de fútbol Carlos III.
Puede descargar fotografías de la inauguración, documentación sobre el proceso de construcción del campo e información sobre el proyecto LIFE T4C en el siguiente enlace:




