El campo de fútbol Carlos III será una realidad en siete meses. Es el plazo que tiene la empresa responsable de las obras para levantar en una primera fase un campo de fútbol 11 y las instalaciones accesorias, como los vestuarios y las zonas comunes. Una infraestructura que sitúa a Toledo a la vanguardia mundial de la sostenibilidad deportiva.
El césped artificial que contempla el proyecto es el resultado de años de investigación en la Universidad de Castilla-La Mancha con fondos europeos, una superficie sostenible realizada con plástico reciclado procedente de la agricultura.
Leonor Gallardo, una de las responsables de esta investigación en la Universidad regional, ha recordado que el caucho negro como materia prima de este tipo de césped desaparece en 2031, «es inminente, es ya, y los campos no se van a poder construir» de ahí esta investigación que ha arrojado un césped artificial con plástico reciclado y al amparo de la FIFA. «La UCLM es a nivel mundial top en esto, en investigación y proyectos», ha reiterado la también vicerrectora de Coordinación de Comunicación y Promoción de la universidad.
Por su parte, el consejero de Educación, Cultura y Deportes, Amador Pastor, ha destacado que este proyecto es una oportunidad más de cuantas se están generando desde el Gobierno de Castilla-La Mancha para el fomento de la práctica deportiva, además de destacar el papel de la Junta en el nuevo Carlos III que se levantará en estos terrenos del barrio de San Teresa, propiedad del Ejecutivo autonómico, gracias a la permuta firmada con el Ayuntamiento y la Universidad.





